Lo que hay que saber sobre una póliza de seguro
Una póliza de seguro de motos es un contrato celebrado entre el titular del seguro y la aseguradora. En este escrito figuran los derechos y obligaciones de cada una de las partes. Para decirlo de manera más simple, el titular del seguro deberá abonar una cuota (prima) por contratar el seguro y la empresa deberá responder ante una eventualidad por los aspectos que figuren explícitamente y que quedan recogidos en el escrito de la póliza.
Una póliza de seguro para motos no es muy distinta de las pólizas de seguros para el hogar, automóviles y la manera de adquirirla es sumamente sencilla. Sin embargo, es necesario que el titular del seguro preste suma atención al contenido del escrito de la póliza pues tendrá que saber qué tipo de cobertura tiene. Si en el futuro tienes que reclamar una indemnización y esta no figurara reflejada entre las obligaciones de la aseguradora, no tendrías ningún derecho a reclamar esa indemnización.
El contrato (póliza) de un seguro para motos contará con muchos datos sobre el titular y el vehículo asegurado. Los datos que incluirá el seguro serán la marca y modelo de la moto, la fecha de compra, el uso del vehículo, la edad de los conductores, su experiencia en el manejo y los antecedentes de siniestralidad del conductor, entre otros. Estos datos ayudarán a la compañía a evaluar el riesgo que implica vender una póliza y a partir de esos datos, elaborarán un informe para conocer si les conviene o no asegurarte. No olvides que un mal conductor implica un riesgo y no todas las compañías están dispuestas a asumirlo.
El contrato de la póliza solo cubrirá aquellos aspectos que se hayan plasmado en el escrito en su momento. Cualquier modificación (por ejemplo, si se ha añadido algún accesorio a la motocicleta) se deberá comunicar a la aseguradora porque podría significar una reducción o un incremento en la cuota y por tanto podría suponer una modificación en el valor de la prima. Es la obligación del titular del seguro comunicar en tiempo y forma a la aseguradora todas aquellas situaciones que agraven o disminuyan el riesgo. Asimismo, es importante comunicarlo porque sino el seguro no se hará cargo de eso.