Responsabilidad Civil Voluntario

La legislación española vigente dispone la obligatoriedad de contratar un seguro de responsabilidad civil en el caso de que conduzcas una motocicleta. Este tipo de póliza tiene cantidades económicas preestablecidas en el momento de tener que resarcir los daños causados: en el caso de las lesiones a personas, el seguro de responsabilidad civil otorgará hasta 70 millones de euros mientras que para reparar los daños de los bienes de terceros otorgará hasta 15 millones de euros.

En otras épocas, las cantidades que se establecían como indemnizaciones eran muchísimos más reducidas: se establecía hasta unos 350.000 euros por lesiones a las personas mientras que se otorgaban hasta 100.000 euros para la reparación de bienes. En ese momento surgía un problema si por ejemplo había que pagarle a un tercero una indemnización mayor a la que estaba estipulada en la póliza. Por ello, las compañías aseguradoras ofrecieron la posibilidad de contratar una póliza de responsabilidad civil voluntaria. Este tipo de cobertura ofrece protección en aquellos casos en los que los daños causados a terceros exceden las cantidades que abonan las compañías aseguradoras. En ese caso, al contar con una póliza de responsabilidad civil voluntaria, el propio conductor no deberá hacerse cargo del excedente sino que lo hará la misma compañía aseguradora.

Suponte que tienes un accidente de tráfico que involucra a un tercero y le produces un daño a su automóvil importado. Hace unos años, la reparación del vehículo podía costar mucho más dinero que la cantidad que ofrece pagar la compañía aseguradora. En ese caso, eras tú, con tu patrimonio el que debías responder por la diferencia. En cambio, si cuentas con la cobertura de responsabilidad civil voluntaria, la compañía se hará cargo de ese excedente.

Cabe destacar que en la actualidad, con las modificaciones a la ley vigente, son excepcionales aquellos siniestros que superan las cantidades de las indemnizaciones. Por este motivo, los expertos recomiendan que es mejor invertir tu dinero en otro tipo de póliza (como por ejemplo el seguro a todo riesgo) que pueda ampliarte el seguro que tienes contratado antes que contratar un seguro de responsabilidad civil voluntario.